Desarrollo Profesional

Juana Mª Ruiz, Secretaria de Formación

"Con este artículo damos inicio a una serie de noticias que iremos publicando, según se vaya avanzando en el proceso del nuevo sistema de Clasificación Profesional”

En el mundo laboral del siglo XX todo lo referente a la clasificación profesional, y promociones o ascensos, ha estado sometido, o bien a unas pautas muy rígidas, o bien a la más pura subjetividad del empresario o del superior directo. Pero esto está cambiando.

Ya en los últimos años del siglo pasado se empezó a adoptar medidas para potenciar un desarrollo profesional más flexible basado como eje principal en la competencia profesional de la persona trabajadora. Y ahora, tras una década y media del siglo XXI, cualquier nuevo sistema que se quiera implantar en esta materia tiene que pivotar, necesariamente, sobre este eje. Y en Mapfre, así lo estamos haciendo.


Cuando hablamos de competencia no debemos pensar en uno de sus significados posibles, el de “rivalidad o disputa”, sino en el sentido de “pericia y aptitud para hacer algo”. Una persona cuántas más cosas conoce, puede llevar a cabo tareas más variadas, o intervenir en más facetas del negocio, tiene mayor competencia profesional que otra, y en consecuencia, encontrar mejor acomodo en la empresa.


En el último convenio de Mapfre, firmado el año pasado, nos comprometimos (la Empresa y los Representantes de los Trabajadores) a dotarnos de unos criterios actualizados de clasificación profesional. Llevamos trabajando en ello varios meses, pero es una labor compleja que requiere su tiempo, como ya preveíamos cuando lo pactamos, por lo que nos dimos como plazo la vigencia del convenio.

No obstante, como personal en activo, también podemos ir dando pasos para fijar nuestra “ruta” de desarrollo profesional, nuestra “propia carrera”. Para ello tenemos ya dos pilares para ir cimentándola:

 

- La “Carrera en Y” que establece dos itinerarios profesionales que abarcan los diferentes puestos existentes en la empresa, que te permitirán “situarte” y determinar tu posición, teniendo una visión de la globalidad de tu entorno laboral.

 

- La “Formación a demanda”: la posibilidad que tenemos a nuestra disposición de elegir parte de la formación que queremos realizar. Es verdad que la Dirección nos fija unas determinadas acciones formativas, pero también nos habilita la libre elección, a través del Autoservicio o cuando realizamos la Evaluación del Desempeño, dentro de un elenco de cursos y con un máximo de tres opciones, de aquellas que preferimos llevar a cabo.

Ahora la elección está “en tus manos”, ¿cuál es tu punto fuerte?...¿las cuestiones técnicas o la gestión de personas?... ¿las relaciones comerciales o la planificación?... ¿rama financiera o asesoramiento legal?... ¿Cuáles son tus aspiraciones?...

Contesta a todas o algunas de estas preguntas, elige la formación que te permita adquirir las competencias necesarias... TÚ DECIDES

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